Holgazaneria Social (Social Loafing)

Maximilien Ringelmann, ingeniero agrónomo francés (1861-1931), estaba interesado en conocer las circunstancias en que tanto el hombre como algunos animales ofrecían el máximo rendimiento. No le preocupaba de forma especial comparar la eficacia del individuo con la del grupo, pero sus estudios, realizados con gran rigor metodológico, ofrecieron unos resultados que aludían a esa cuestión y que le han hecho merecedor del reconocimiento y cita obligada por parte de la psicología social.

Una de las pruebas consistía en tirar durante cierto tiempo de una csoga, primero individualmente, después en grupo de 7 sujetos y finalmente en grupo de 14. Sin saberlo los sujetos, el esfuerzo total realizado era registrado en cada caso por un dinamómetro. Si el esfuerzo realizado por un solo sujeto fue de 83,3 kg, en el grupo de 7 la media fue de 65 kg y en el de 14 de 61 kg.

En resumen, si el esfuerzo físico realizado en este tipo de tareas por un solo sujeto fuera de 1, cuando los sujetos son dos sería de 1,86; en el caso de tres, 2,55; si cuatro, 3,08; si cinco, 3,55; si seis, 3,78; si siete, 3,92; si ocho, 3,92.  

La conclusión a la que llegó Ringelmann es que cuando aumenta el número de sujetos para realizar una tarea, disminuye el esfuerzo individual. Pensó que esta disminución del esfuerzo individual se debía fundamentalmente a la dificultad para coordinar el conjunto de esfuerzos, aunque no excluyó la posibilidad de que también se debiera a una disminución de la motivación.  

A partir de 1970 fueron los psicólogos sociales los que retomaron las investigaciones de Ringelmann y añadieron el mayor control experimental del laboratorio. Resultaba importante confirmar el llamado Efecto Ringelmann  y comprobar si se producía también en actividades distintas a las físicas, así como si existía una explicación alternativa a la de la dificultad para coordinar los esfuerzos.

En uno de estos experimentos los participantes tenían que tirar con toda su fuerza de una soga  con los ojos vendados. Se les hizo creer que unas veces realizaban solos el esfuerzo y otras junto con otros, cuando en realidad en todos los casos lo hacían solos. De acuerdo con las mediciones realizadas, el esfuerzo de tirar de la soga era mayor cuando creían que trabajaban solos que cuando –falsamente– pensaban que lo hacían con otros.  

También estas investigaciones más recientes, semejantes a las de Ringelmann, confirman que el esfuerzo individual disminuye en función del tamaño del grupo (Ver: Ingham et al, 1974; Letané et al, 1979; Karau el al, 1993). Además de realizarse estas investigaciones con diferentes números de sujetos, las tareas encargadas a los sujetos fueron tan diferentes como la creatividad en grupo (la técnica de brain storming o tormenta cerebral), producción de ruido aplaudiendo, natación en una carrera de relevos, evaluar un artículo o editorial, resolver problemas de laberintos, etc.

A partir de entonces, la denominación de Efecto Ringelmann quedó sustituida por la de Holgazanería Social (Social Loafing). Además, la explicación que Ringelmann propuso de este fenómeno fue remplazada por otra  motivacional, que alude a una actitud posible de los componentes del grupo, que se pueden resumir en «ya lo harán los demás» (el llamado Efecto Gorrón, Free-rider Effect), complementaria de la percepción de que otros miembros no se esfuerzan todo lo que pueden y que le lleva a decidir «no hacer el primo» (Efecto Pardillo, Sucker Effect).

Estas investigaciones experimentales concretaron también las variables que influyen en el mayor o menor grado de la holgazanería o pereza del grupo, entre las cuales hay que destacar la de si se identifica o no el esfuerzo de cada sujeto, existencia de refuerzos externos por el esfuerzo, la relevancia o implicación personal en la tarea (grado en  que el sujeto la considerase importante), interés intrínseco de la tarea, percibir o no que los esfuerzos son redundantes (ver que mi esfuerzo no añade nada), cohesión del grupo, así como el grado de interdependencia que implica la tarea (el completar la tarea depende necesariamente del esfuerzo de todos y cada uno).

La frecuencia y entusiasmo con que en la actualidad se encargan y realizan tareas en grupo en las organizaciones y en las aulas, unido al supuesto de que es más eficaz el grupo que la suma de los individuos, lleva con frecuencia a no tener en cuenta las conclusiones de estas investigaciones. Como tutor y psicólogo he tenido que escuchar con frecuencia quejas de alumnos que tienen que realizar trabajos académicos en grupo y que constatan la disminución o ausencia de esfuerzo de algunos de los miembros. Descartada la solución de poner tal conducta en conocimiento del profesor, se debaten impotentes entre decidir no hacer el primo y esforzarse menos, o trabajar en serio con la sensación de hacer hacer el primo de verdad.

La comprobación de esta Holgazanería o Pereza Social no supone negar el importante papel de los grupos y menos la necesidad de aprender a trabajar en grupo o en equipo. Ni mucho menos. Es más, los reparos y críticas que se han hecho a las conclusiones de los estudios sobre la Pereza Social, apuntan a que en algunos de los experimentos los sujetos, aunque actúan juntos, lo hacen más como individuos que como un grupo. Hay que tener en cuenta también que las cincunstancias que hacen diminuir la productividad de un sujeto en un grupo también disminuir la motivación y la productividad cuando trabaja solo.  Por supuesto que el trabajo en grupo puede en determinadas circunstancias aumentar la productividad de los sujetos, pero no podemos ignorar que la mayoría de los estudios muestra el efecto contrario. También es cierto que hay que tener en cuenta otros criterios para evaluar los resultados de las tareas, como el de satisfacción de los sujetos. 

Alex Osborn, al proponer la conocida técnica grupal brain storming (tormenta de ideas), afirmó que la capacidad para generar ideas creativas de los sujetos por lo menos se duplica cuando lo hace en un grupo respecto a cuando lo hace individualmente. Como lo muestran Eva Delacroix et Valentine Galtier en una revisión de las investigaciones realizadas hasta 2003, no se ha confirmado esa previsión, sino todo lo contrario. Michael Diehl y Wolfgang Stroebe (1987) se inclinan por explicar la pérdida de productividad creativa en el grupo por los bloqueos o interferencias que se producen entre los miembros. ¿Por qué se tiene todavía tanta fe y se practica con tanta frecuencia esta técnica? Tal vez porque el grupo muestra su satisfacción al realizar este tipo de dinámica. Pero no es lo mismo satisfacción subjetiva que productividad.

Comprobada la frecuencia de esta Holgazanería Social y vistas las variables con las que guarda relación su mayor o menor intensidad, se pueden indicar algunas estrategias para hacerla desaparecer o, por lo menos, para disminuir sus intensidad. Por ejemplo:

  • Identificar y evaluar el esfuerzo de cada uno. Por ejemplo, en un trabajo académico responsabilizar a cada uno de los miembros de una parte del trabajo.  
  • Proveer de mecanismos que informen al grupo y a sus miembros del grado en que se van cumpliendo los objetivos propuestos.   
  • Encomendar tareas significativas, que impliquen y motiven intrínsecamente a los componentes del grupo.
  • Convencer con claridad y verdad a los sujetos de que su esfuerzo personal es esencial para terminar con éxito la tarea.
  • Establecer las circunstancias de modo que las ventajas de realizar bien la tarea deben superar a las ventajas de hacerla mal.
  • Preferir los pequeños grupos a los grandes.
  • Y, aunque parezca obvio, que se trate de un grupo. Es decir, de un conjunto de personas vinculadas y motivadas para la interacción y la realización de una tarea. No parece un objetivo fácil de conseguir el que todos los componentes del grupo tangán una motivación intrínseca adecuada. 

Nota: Me permitido la libertad de utilizar la mayúscula inicial con cierta facilidad en los conceptos fundamentales de esta entrada, para destacarlos así respecto a las expresiones equivalentes del habla coloquial.

Recuerda: Me puedes seguir en Twitter:

http://twitter.com/#!/EnriqPallares

Esta entrada fue publicada en Grupo y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Holgazaneria Social (Social Loafing)

  1. Anónimous dijo:

    Interesante clarificación que pone en su sitio los excesos en trabajos grupales con rendimientos decrecientes.
    Otra diseconomia de los grupos de mandos intermedios o altos es que prevalece mas la apariencia o la intervención elocuente que el deseo de sumar
    Muy interesante

  2. Suscribo lo comentado por Enrique y añado una anotación de interés: cuando realicé el curso MOC (Microeconomics of Competitiveness) realizamos un proyecto por grupos y cuando lo presentamos nos dieron una hoja con los componentes de nuestro grupo en el que teníamos que evaluar el trabajo del resto de los compañeros en % en la elaboración del trabajo. Se entregaba de forma personal. El objetivo era claro: ver la contribución individual de cada uno al trabajo.

Los comentarios están cerrados.