La ira: ¿Una emoción olvidada?

Los profesores Raymond DiGiuseppe y Raymond Tafrate, en su tratado sobre la ira, la etiquetan o califican como la emoción olvidada. Se refieren, por supuesto, al menor número de estudios científicos realizados sobre la ira en comparación con la ansiedad y la depresión (tristeza); en absoluto pretenden decir que sea una emoción que se experimente con poca frecuencia. Es decir, la ira es una emoción hasta cierto punto ─solo hasta cierto punto─ olvidada por los psicólogos investigadores, pero muy presente en la vida diaria.
Sin embargo, la filosofía moral la tuvo presente desde hace un par de milenios. Es obligatorio destacar el tratado de Séneca sobre la ira. Al leerlo hace un par de años, mientras redactaba mi libro Controlar la ira. Menos enfados y mejores relaciones con los demás, tenía la impresión de estar leyendo a un autor contemporáneo. Pero tampoco podemos olvidar el tratado sobre la ira de Plutarco ni las reflexiones y pensamientos de Marco Aurelio sobre esta emoción que, por una parte tiene tan mala prensa, pero por otra está presente en el ser humano, tanto «desde la cuna hasta la sepultura», como en todas las clases sociales (una emoción democrática). A pesar del interés que suscitan estas y otras reflexiones filosóficas posteriores sobre la ira, tanto en mi libro como en las conferencias que he dado sobre el tema, me centro más en las aportaciones de la psicología actual al estudio de esta emoción.
No pretende ofrecer aquí un discurso sobre la ira, sino comunicarles que el próximo martes, día 17, pronunciaré una conferencia en Bilbao sobre este tema: La ira. Causas, consecuencias y estrategias para controlarla. El acto está organizado por la Sociedad El Sitio y tendrá lugar en el Hotel Silken-Indautxu (Plaza Bombero Echániz), a las 19,30 h. La entrada es libre. Desde aquí quiero agradecer a la presidenta de la Sociedad El Sitio, María Dolores Aspiazu y a la Junta directiva, su amable invitación para participar en este foro, tan emblemático y representativo del Bilbao liberal, abierto y tolerante.

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