Deleitarse con la gloria reflejada, para aumentar la autoestima

El fenómeno (o efecto) deleitarse con la gloria reflejada (bask in reflected glory effect) consiste en la tendencia a resaltar la pro­pia imagen, o aumentar la autoestima, por medio de alguna o alguna acciones que hacen público y subrayan la relación o asociación con los que tienen éxito (otra persona, equipo, grupo, etc.) [29].

Robert Cialdini y sus colegas, que estudiaron experimen­talmente este fenómeno, observaron en estudiantes de varios centros universitarios que era más probable que llevasen la in­signia de su equipo favorito y utilizasen la expresión nosotros los lunes siguientes a la victoria de su equipo, que durante el fin de semana o los lunes siguientes al domingo en que su equipo favorito no había ganado. De este modo, uno se identi­fica hasta tal punto con otro u otros que tienen éxito, que llega a tomar el éxito ajeno como propio.

Las formas de vinculación o asociación con el que triunfa resultan muy variadas: el mismo lugar de residencia, nación, mismo sexo, incluso una conexión accidental [29]. Este fenó­meno está muy extendido y se ha comprobado y estudiado su existencia también fuera de los Estados Unidos, en Europa, así como en contextos políticos [16].

Cuando se ayuda directamente a alcanzar el éxito a otros es comprensible que uno trate de compartir la fama y el recono­cimiento, que se tributa al o a los que han conseguido el éxito. Pero algunos buscan ese reconocimiento y, de algún modo, «se apropian» el éxito, incluso cuando no han tenido nada que ver –al menos directamente– él. Actúan así, simplemente, porque se identifican con la persona o grupo que ha triunfado. De este modo, es mayor la probabilidad de utilizar la primera perso­na del plural «hemos» cuando gana el equipo con el que nos identificamos –mi equipo– que cuando pierde.

Como contrapunto al efecto deleitarse en la gloria reflejada está el de cortar con el fracaso reflejado (cutting off reflected failure), que se observa cuando en lugar de éxito se produce algún tipo de fracaso [138]. En este caso ocurre lo contrario: se pone distan­cia respecto a los que fracasan, dado que la autoestima propia está en parte asociada a los otros con los que existe algún tipo de identificación, y por el fracaso del otro ahora se ve ame­nazada. Así, si un pariente o un amigo es noticia por algún delito, es muy probable que se «aleje» el parentesco, que se diga que tiene poco trato con él, etc. Para el fenómeno deleitarse en la gloria reflejada como para el de cortar con el fracaso reflejado existen varias explicaciones posibles, pero se puede destacar la de ser ambos un modo de regulación de la autoestima [138]. Concretamente, aquellos con autoestima más baja fueron los que más se distanciaron del candidato perdedor de las eleccio­nes presidenciales de los Estados Unidos en 2008.

Aunque puede guardar alguna semejanza con lo anterior, es de distinta naturaleza lo que se puede llamar autoestima vicaria o por poderes. En este caso existe también una cierta apropia­ción de los logros de otra persona con la que uno se siente vinculado estrechamente (pariente, amigo) y a quien, además, ayudó, de una manera u otra, a alcanzar el éxito. Así, el que se siente que no pudo realizar estudios universitarios por fal­ta de medios, experimenta gran satisfacción y aumento de la autoestima cuando su hijo realiza una brillante carrera. O se experimenta mucha satisfacción, casi como si el éxito fuera propio, cuando triunfa el cónyuge o un amigo, al que se ha apoyado y animado. Esta reacción no resulta problemática sal­vo si los logros de los demás constituyen la única o principal fuente de autoestima.

(Tomado del capítulo 14 –Actitudes y conductas relacionadas con la autoestima-, del libro La autoestima. Cómo cultivarla de forma sana, de Enrique Pallarés Molíns. Bilbao: Ediciones Mensajero, 2011. Ver en la sección Mis libros de este blog).

Esta entrada fue publicada en Autoayuda, Autoestima, Psicología, Psicología Positiva, Psicología Social y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Deleitarse con la gloria reflejada, para aumentar la autoestima

  1. Anonimous studens dijo:

    Por eso habrá que distinguir el sutil linde que separa la autoestima sana de la autoestima bastarda.

Los comentarios están cerrados.