Concentración durante el estudio

El texto que viene a continuación lo tienes disponible en un archivo pdf de Adobe Acrobat y lo puedes bajar a tu ordenador. Haz clic en este enlace:  Concentración

La deficiente concentración durante el estudio es una de las quejas más frecuentes del estudiante y motivo para buscar ayuda profesional. «Me distraigo mucho durante el estudio», «No aprovecho el tiempo», «No  me concentro», etc. Es un problema común, como lo he comprobado en la consulta y al aplicar a unos mil estudiantes universitarios un amplio cuestionario de hábitos y técnicas de estudio.

Algunos, tras exponerme su problema de concentración durante el estudio, me preguntan si existe algún cursillo o libro con un método y ejercicios para mejorar dicha concentración. Les suelo decir que no me parece adecuado recomendarles ninguno. En la Universidad –también en el bachillerato– no creo que resulten prácticos los cursillos o un conjunto de ejercicios. ¿Quiere esto decir que no se puede hacer nada? No. Se puede hacer algo. Lo más importante es revisar la forma de estudiar, tus hábitos y técnicas de estudio. La concentración no es algo independiente, sino el resultado de una buena motivación, planificación, lectura de estudio, etc.

Os transcribo a continuación algunos de las orientaciones o recomendaciones de mi libro Técnicas de estudio y examen para universitarios. (*), cuyo capítulo 3 está dedicado a la concentración durante el estudio. El capítulo 22 de mi último libro La memori: guía para su conocimiento y práctica (*) está también dedicado a esta cuestión. Os invito a reflexionar un poco sobre ellas y practicarlas con constancia. Considero que son muy importantes para conseguir concentrarse bien.

Primera clave para concentrarse: tener metas u objetivos concretos. Además de las metas generales, otras más concretas, más a corto plazo: para cada sesión de estudio, para esa parte de la asignatura que vas a estudiar ahora.

Motivación y concentración. La concentración depende en gran parte del grado y del tipo de motivación. No favorece a la concentración estudiar solamente  «porque hay exámenes», «porque no hay otro remedio», etc. Evita las actitudes negativas hacia las asignaturas. Ten motivos positivos y metas bien definidas. Recuerda cuando uno está bien motivado para algo –película, novela, videojuego– no tiene problemas de concentración.

La relativa importancia del entorno o ambiente físico. Busca un ambiente tranquilo, silencioso, acogedor. Evita, de modo especial, los ruidos que más distraen (los muy fuertes y las conversaciones). Pero no te obsesiones con la exigencia de silencio. Procura el ambiente mejor, pero no condiciones el comenzar el estudio a disponer del ambiente ideal.

La gran importancia del «ambiente interior». Sé capaz de estudiar también en ambientes menos ideales. Lo más importante es el silencio que tú hagas dentro de ti mismo, sin obsesionarte, centrando tu interés –y si es posible tu entusiasmo– y atención en lo que estudias.

Uno mismo y la concentración. No olvides la influencia que tiene en la concentración el sueño, la comida, bebida, tiempo seguido sin descansos, etc. No te engañas diciendo que a ti no te afectan algunas circunstancias negativas. Los descansos cada hora u hora y media son importantes. El que no interrumpe alguna vez el estudio de forma programada, termina por interrumpirlo con las distracciones.

Al ponerte a estudiar «aparca» tus preocupaciones e ilusiones. Es decir, deja de lado todo lo ajeno al estudio. Asocia el comienzo del estudio con la desconexión de todas tus preocupaciones. No te extrañes que venga de nuevo el pensamiento de algo que te preocupa, trata de activar las estrategias que vienen a continuación.

Escribir algo. Estudia siempre con papel y boli al lado, aunque no hagas siempre esquemas o mapas conceptuales. Anota las palabras-clave y/o los datos más importantes

Utilizar la imaginación. Aplica a lo que estudias la imaginación visual y, si te resulta fácil, la de los otros sentidos. De esta forma queda menos espacio para las distracciones. Implícate en lo que estudias y trata de vivirlo. La imaginación se aprovecha a veces de ti y te provoca distracciones, pues aprovéchate de la imaginación para estudiar mejor. Pon la imaginación al servicio del estudio.

Tras la distracción, volver a la tarea. Cuando te sorprendas distraído, sigue un reflejo o rutina de volver a la materia y a estar concentrado, en lugar de limitarte a decir que no puedes hacer nada. Por ejemplo: cerrar los ojos, una respiración profunda, pero, sobre todo, la decisión tranquila de volver a la tarea que estabas realizando. No te distraigas por lamentarte de que te distraes.

Tras la distracción, aumentar la actividad. Cuando te sorprendas distraído, incrementa la actividad intelectual; por ejemplo, leer algo más rápido lo que estás estudiando, autoexaminarte o hacerte preguntas de lo que has estudiado hasta ese momento, tomar alguna nota, etc. Con tranquilidad y eficacia, vuelve al estudio.

Concretar los pensamientos que vuelven una y otra vez e interfieren el estudio. Tal vez encuentres en ellos alguna necesidad insatisfecha, algún problema personal, alguna ilusión. Trata de aclararlos fuera del estudio.

(*) Pallarés Molíns, Enrique. Técnicas de estudio y examen para universitarios. 2ª edición. Bilbao: Ediciones Mensajero, 2007. Pallarés Molíns, Enrique. La memoria. Guía para su conocimiento y práctica. Bilbao: Ediciones Mensajero, 2014. (Para más información sobre estos libros ver la sección o página Mis libros y Mis libros en pdf de este blog).

 

Índice de otras entradas sobre técnicas de estudio publicadas en este blog:
https://enriquepallares.wordpress.com/2012/03/23/para-los-estudiantes-universitarios-y-personas-relacionadas/

 

 

 

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Concentración durante el estudio

  1. Josemari Keynes dijo:

    Un saludo afectuoso desde la más supina de las babias.

  2. Pingback: Al comenzar el curso académico | Blog de Enrique Pallarés Molíns

  3. Alba dijo:

    Hola Enrique. Quería que me ayudaras en un duda que tengo. Para facilitar el estudio sigo todas las recomendaciones que indicas en tu blog, que por cierto me encanta. Tengo ciertas amistades que además, en época de exámenes toman complementos que ayudan a reforzar, según dicen, la concentración. En concreto me hablan de un producto que se vende sólo en farmacias ( o sea que supongo que tiene un garantía) que se llama Memorup y que tiene este objetivo. Lo conoces’ Me lo recomiendas? Creo que es de los laboratorios Máyla. Me gustaría que me dijeses algo al respecto. Muchas gracias por todo. Espero tu respuesta.

    • Buenos días, Alba. Soy un poco escéptico sobre los productos que se venden para fomentar o potenciar el aprendizaje y la memoria. El que me dices, el memorup, es un compuesto de varios productos naturales, pero su eficacia, como la de otros semejantes, no está comprobada a través de ensayos clínicos. Ahora, tampoco pienso que te resulte perjudicial (no te diría lo mismo de otros productos que se venden para mejorar la memoria). Es más, tal vez te pueda ayudar algo, sea de forma directa o sea por via placebo-sugestión. Considero que seguir las orientaciones de buena alimentación, ejercicio físico, no quitar horas de sueño, interrupción el estudio cuando se experimenta fatiga, etc. son más eficaces y más baratas que el tomar cualquier producto.
      Te agradezco el interés con el que sigues mi blog. Saludos cordiales, Enrique Pallarés

Los comentarios están cerrados.