La imaginación y el miedo a volar en avión

El miedo fóbico a viajar en avión es un miedo en parte irra­cional, pero también explicable, porque el volar, aunque ha sido una aspiración del hombre a lo largo de los siglos, entra en conflicto con la ley de la gravedad y con la reacción innata de intenso temor ante la posibilidad de caer. El miedo fóbico a viajar en avión se manifiesta en diferentes grados: desde el ligero malestar a la imposibilidad de subir a un avión, o a que el hacerlo le provoque al sujeto una crisis de angustia. Por otra parte, es un miedo complejo, pues puede englobar varios tipos de miedos (a estar encerrado, a las alturas, etc.).

La psicología ofrece varias estrategias para controlar este miedo, que puede en algunos casos suponer una limitación importante para la actividad profesional, formativa o de ocio del sujeto que lo experimenta. Las estrategias van encaminadas a reducir la ansiedad previa, a instruir al sujeto sobre los fundamentos –bien seguros– de la navegación aérea, exposición virtual, etc. En mi libro Vivir con menos ansiedad: Manual práctico (*), dedico todo el capítulo 29 a desarrollar estas y otras estrategias orientadas a superar el miedo a viajar en avión. Una de estas estrategias se centra en controlar y manejar las imágenes mentales o  imaginación. La imaginación tiene en muchos casos un importante papel en la génesis del miedo fóbico a volar. Pero, es posible darle la vuelta a la imaginación y utilizar otras imágenes para neutralizar las que producen la reacción de ansiedad que en algunos casos llega a la crisis de angustia (ataque de pánico).

Unas imágenes mentales en lugar de otras. Los accidentes aéreos, en realidad, son muy poco frecuentes, pero son rela­tivamente o mucho más frecuentes en el cine y en la televi­sión, donde resultan extraordinariamente espectaculares por las imágenes impactantes que vemos. Es necesario neutralizar estas imágenes, sobre todo fomentando y desarrollando imá­genes alternativas. Por ejemplo, imagínese el flujo constante de aviones que despegan y aterrizan perfectamente en cada momento en un aeropuerto importante, o el elevado número de aviones que vuelan en este momento, cada uno por su ruta, con perfecta regularidad y precisión. La expresión de natura­lidad de los miembros de la tripulación y de la mayoría de los pasajeros, la sensación de calma que domina a bordo. Imagine también que su avión flota en el aire como lo hacen las aves, o que su avión se transforma en una de las aves que habrá visto volar de forma segura, tranquila y majestuosa. Imagine también su avión como una extensión de su cuerpo, en lugar de sentir­se atrapado dentro de él. Trate de visualizarlo de la forma más viva posible. La imaginación es, en gran parte, la responsable del miedo que experimenta. Pero, como ve, esta imaginación se puede domesticar o controlar para que no influya tan nega­tivamente e incluso se convierta en su aliada.

 (*) Pallarés Molíns, Enrique. Vivir con menos ansiedad: Manual práctico. 2ª edición. Bilbao: Ediciones Mensajero, 2010. (página 235).

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