¿Puede ayudar un viejo baúl a mejorar la memoria?

Viejo baul¿Un baúl viejo para favorecer el recuerdo? Al leer «baúl» y «recuerdo» es probable que le haya venido a la mente –que haya recordado–, el estribillo de aquella popular y pegadiza canción de Karina (nombre artístico de María Isabel Llaudes Santiago), de nuestros años juveniles: «Buscando en el baúl de los recuerdos, uuuh,…». Por supuesto, podría hablar de esta canción en relación con la memoria autobiográfica y los recuerdos personales. Pero, no; no voy a comentar en esta ocasión la canción de Karina. Me quedo con la imagen del baúl.

Voy a referirme a un caso que relata el filósofo empirista inglés John Locke (1632-1704), en su conocida obra Ensayo sobre el entendimiento humano. Se trata, en pocas palabras, de un joven que aprendió una danza a la perfección en una habitación en la que había un viejo baúl. Hasta aquí, nada raro. Lo curioso es que, según cuenta Locke, después no era capaz de ejecutar aquella danza si no estaba presente aquel baúl u otro semejante. Termina Locke diciendo: «Y me atrevo a afirmar que muy pocas serán las personas con curiosidad intelectual que lean esto y que no hayan tenido noticia, si es que no fueron testigos, de ejemplos comparables a éste, o de otros que lo justifiquen».

Efectivamente, casi tres siglos después, el profesor Alan Baddeley, conocido especialista en el estudio de la memoria, y también británico, junto con Duncan Godden, comprobaron esto mismo de lo que hablaba Locke con un experimento, ya clásocio, en el que el contexto material o ambiente del aprendizaje y del recuerdo eran bien fuera del agua o dentro del agua. Concretamente, unos sujetos aprendieron una lista de palabras dentro del agua y otros en tierra; al verificar después el grado de recuerdo de esas palabras se comprobó que los que las habían aprendido dentro del agua las recordaban mejor dentro del agua que en tierra, y algo semejante les ocurría a los que las habían aprendido en tierra, pues también las recordaban mejor en tierra que en el agua.

La conclusión del experimento anterior y de otros semejantes es que la coincidencia material o física entre el lugar donde se aprende algo y el lugar donde posteriormente se intenta recordar, favorece el recuerdo. Es decir, cuando el aprendizaje se realiza en un determinado contexto, el recuerdo es mejor si se realiza en ese mismo contexto. ¿Por qué ocurre esto? ¿A qué se debe este efecto del contexto físico? La explicación más adecuada es que cuando aprendemos algo lo aprendemos con algunas de las circunstancias ambientales o aspecto del entorno físico, que se constituyen en pistas o señales de recuerdo. Para entendernos, al «meter» en nuestra cabeza –o mejor, en nuestra memoria– tal definición de una asignatura de Derecho, o el encargo que nos dio un amigo, «se pegan» a esa definición o encargo detalles del entorno y «entran» también en nuestra memoria. El baúl, una mesa, un flexo, un color, una melodía musical, etc. De este modo, esos aspectos físicos del entorno se constituyen en pistas o señales de recuperación o recuerdo. Son como hilos que al tirar nos llevan al ovillo, es decir a la definición o al encargo que nos dio el amigo. Ver tal lugar o tal detalle y me viene el recuerdo de lo que allí experimenté o aprendí.

Entonces, ¿es necesario llevarse al lugar del examen la mesa, la silla, la estantería, etc. del lugar donde estudió? ¿Tendremos que volver al lugar donde nos presentaron a una persona cuando no conseguimos recordar su nombre? No; no es necesario. No necesita del camión de mudanzas para traer a la sala de examen los muebles de la habitación de estudio ni realizar ningún desplazamiento al lugar donde le su amigo el encargo. Por una parte, existen otras estrategias que favorecen el recuerdo (esta es una de ellas, pero no la única). Además, tampoco es ésta una estrategia infalible; el experimento de Baddeley se refiere a diferencias –eso sí, significativas estadísticamente– entre las puntuaciones promedio de los grupos y no a todos y cada uno de los sujeto en particular. Puede funcionar, pero no siempre funciona.

Finalmente, no es necesario volver físicamente al lugar donde aprendió algo –y esto es muy importante–, ya que puede contar con la ayuda de la imaginación. Se lo puede imaginar, lo puede recrear o revivir con la imaginación. Con la imaginación puedo «volver» durante un examen al lugar donde estudié aquello de lo que ahora estoy rindiendo cuentas. Al tratar de recordar algo, procure recrear con su imaginación el lugar donde lo aprendió, o donde tal vez lo pudo aprender. Con el mayor detalle posible, pero no se preocupe de hacerlo con absoluta exactitud. Que trabaje la imaginación y los sentidos. Tal como le vienen a la mente. ¿Qué suele haber en aquel lugar? ¿Qué suele estar a la vista? ¿Cómo es el flexo? ¿Hacía frío o calor? ¿Estaba sentado o de pie? ¿Qué vestido podía llevar entonces? ¿Cómo pasaba las páginas del libro o hablaba con el amigo? Etc. Insisto en que no se agobie al hacer esto. No es necesario responder a todas estas preguntas. No se trata de otra prueba de memoria ni de llegar a recordarlo todo de forma detallada y obsesiva, sino de intentar revivir, con paz y tranquilidad el contexto donde aprendió. Es suficiente con lo que espontáneamente recree o reviva de aquella situación. Actúe con espontaneidad sin ser escrupuloso.

Sobre todo, no pretenda acordarse de todo a la vez. La memoria funciona por asociación. Cualquier recuerdo, cualquier pista, cualquier detalle pueden ser el «gancho» que le traen lo que intenta recordar. Pero sin agobiarse. Si una vez no funciona, otra vez será. Vale la pena probar.

 

Godden D.R. y Baddeley A.D. (1975). Context dependent memory in two natural environments: On land and underwater. British Journal of Psychology, 66, 325-331

Locke, John: Ensayo sobre el entendimiento humano. Libro II, capítulo 33, n. 16. Original publicado en 1690.

La memoria_978-84-271-3591-8_C_01052014Pallarés Molíns, Enrique. La memoria. Guía para su conocimiento y práctica. Bilbao. Ediciones Mensajero, 2014.

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Una respuesta a ¿Puede ayudar un viejo baúl a mejorar la memoria?

  1. anderone76 dijo:

    Interesante relato.

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