La clave de la salud mental: amar y trabajar

«Amar y trabajar»

Enrique Pallarés Molíns

Doctor en Psicología. Profesor emérito de la Universidad de Deusto

EL CORREO. Domingo, 12 de diciembre de 2021

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Se cita con frecuencia la frase «Amar y trabajar» como la síntesis del ideal de salud mental o de la madurez y bienestar psicológico. Para darle más fuerza, se acude a la autoridad de Sigmund Freud y se da por supuesto que él fue su autor. Hace unos años, en el anuncio en televisión de una conocida organización social aparecía Freud pronunciando la frase, supuestamente en el verano londinense de 1939, por tanto, pocos meses antes de su muerte.

Sin embargo, la paternidad freudiana de esta frase resulta más que dudosa. No aparece en ningún lugar de sus obras completas. El primer testimonio escrito sobre ella procede del también psicoanalista Erik Erikson, que indica haberla escuchado en Viena como atribuida a Freud, pero que no se la escuchó directamente ni tampoco la vio escrita. Señala, sin embargo, que la frase le impresionó mucho. No deja de ser curioso, pues, que una frase tantas veces citada, apelando a la autoridad de Sigmund Freud como autor, sea en realidad apócrifa. En cambio, sí está bien documentada la autoría de otra frase equivalente del novelista ruso Lev Tolstoi, que se puede leer en una carta escrita el 9 de noviembre de 1856, dirigida a Velerya Aresenyev: «Uno puede vivir espléndidamente en este mundo si sabe cómo amar y cómo trabajar».

Según Erik Erikson, en una ocasión alguien le preguntó a Freud cuál era la condición o requisito para funcionar bien psicológicamente, es decir, la clave de la salud mental plena. No se inclinó Freud por una respuesta larga y compleja, como tal vez esperaba el que le hizo la pregunta. Por el contrario, optó por una respuesta breve y sencilla, pero cargada de sentido: «Amar y trabajar».

Un estudio crítico sobre las citas apócrifas de Freud, realizado hace un par de décadas, además de poner en duda la autoría literal de la frase, añade que, sin embargo, la idea que encierra la frase no era ajena a las ideas de Freud. En dos de sus escritos Freud destacó la importancia del trabajo y del amor como claves, tanto para el individuo como para la sociedad. En 1910 señaló la importancia de la adaptación al trabajo o profesión en la salud mental, dado que vincula a la persona con la realidad; en 1921 resaltó la importan­te función del amor en la evolución de la humanidad, como factor socializador que ayuda a superar el egoísmo con el al­truismo. Así, pues, aunque no consta con claridad que Freud pronunciase la citada frase, era acorde con su pensamiento.   

No resulta difícil comprender que estar bien centrado en la relación de pareja y de familia –y en su tanto en la amistad–, así como en la profesión o trabajo son claves para la salud mental y el bienestar personal. Esto lo suscriben, además del sano sentido común, psicólogos de diferentes orientaciones y no solo los seguidores de Freud. ¿El amar y el trabajar son dos condiciones fundamentales relativamente independientes, o tienen una relación estrecha entre sí?

Cyndy Hazan y Phi­llip R. Shaver, estudiosos de la teoría del apego en la etapa adulta, probaron que «amar» y «trabajar» no solo son los dos pilares esenciales de la salud mental y del bienestar psicológico, sino que, además, están estrechamente relacionados.

En los experimentos sobre el apego o vinculación afectiva, realizados con niños pequeños por la profesora estadounidense Mary Ainsworth, la madre se constituye como la base segura de la exploración que el niño hace del entorno en la sala experimental. El niño con tipo de apego seguro mantiene un equilibrio entre permanecer junto a la madre y la exploración del entorno, lo que no ocurre en los otros estilos de apego. No se queda ansiosamente adherido a su madre sin explorar el entorno, pero tampoco se separa definitivamente de ella ni la evita, sino que retorna de vez en cuando o si se encuentra con algo que le provoca inseguridad.

En la teoría del apego aplicada a la etapa adulta el estudio, el trabajo y la actividad pro­fesional son los equivalentes a la exploración del entorno en los experimentos realizados con niños. Así, pues, el adulto psicológicamente sano es el que se esfuerza por armoni­zar la vida profesional o laboral con la relación de pareja y de familia.

No siempre resulta fácil llegar a conjugar de forma correcta y armonizada los verbos amar y trabajar, en la vida diaria y al tomar decisiones importantes. Con todo, este es o ha de ser un objetivo preferente e insoslayable y un horizonte hacia el que caminar. Un camino que las instituciones sociales deben hacer posible y favorecer mediante la humanización del trabajo, la protección de la familia y la educación.

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Una respuesta a La clave de la salud mental: amar y trabajar

  1. 1950mayo dijo:

    Estimado Muchas gracias

    Miguel A. M. Deniz

    > El 13 dic 2021, a las 15:57, Blog de Enrique Pallarés Molíns escribió: > > >

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